domingo, marzo 13, 2011

MI DIOS CALLADO



Te invoco con la sangre enardecida
y un grito que se torna en alarido
haciendo de memorias y de olvido
el vasto itinerario de mi vida.

Te invoco con la boca enfurecida
sintiéndome por ti desprotegido
y a cambio muy de sobra abastecido
de penas donde el alma yace herida.

Tú sabes cuánto, cuánto te he buscado
con golpes de oración sobre tu puerta
con llanto contumaz de rebeldía;
e igual como caballo desbocado
corrí por el desierto la desierta
respuesta que en tus labios se dormía.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC

SER SIGNO DE TU AMOR


Yo quiero que tu amor se me refleje
en cada pensamiento que me invada
y fuera de tu amor no quiero nada
ni nada que de ti, Señor, me aleje.

Si sufro por amar, que no me queje,
que bese reverente de tu espada
el filo que me hiere donde cada
herida a tus heridas se asemeje.

Ocúltame en tus llagas amorosas,
defiéndeme del mal y del maligno
y dame de tu cáliz a beber.

En ellas, como rosas milagrosas
seré rosal fecundo, seré signo
dispuesto en tu ternura a florecer.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

HIMNO PARA LAUDES



Señor, con tu divino
y ardiente amor que todo vivifica,
inunda mi camino
y a mi alma santifica
que ansiosa de tu paz te glorifica.

¡Oh luz perenne y pura,
inspiración del alma que te añora!
con celestial dulzura
tu gracia redentora
me lleve a tu morada bienhechora.

Mi corazón exulta
de gozo contemplando tus amores,
por más que se le oculta,
en medio de temores,
tu brillo de radiantes esplendores.

Mis labios te proclaman
Señor y te bendicen jubilosos.
Yo soy de los que te aman,
yo soy de los dichosos
donde tus maravillas se derraman.

Yo soy de los que cantan
con inefable voz tus potestades,
de los que se levantan
y anuncian tus verdades,
aun en el rigor de tempestades.

Protégeme, Dios mío.
Tu diestra me sostenga poderosa.
Mantén tu señorío
en esta peligrosa
carrera de mi amor vertiginosa.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

INMERSO EN EL AMOR



Todo empieza con un sencillo verso
que se va desplegando poco a poco,
un suspiro quizá fuera de foco
que se esparce por todo el universo.

Una vez que se exhala, ya disperso,
va cobrando su forma. Te provoco
unas veces, como cuan desemboco
en tu mundo do vivo tan inmerso.

Otras más como el místico rocío
matinal que se planta majestuoso
en los pétalos blancos de la rosa,

cual la ingénita gracia de ese río
cuando corre a la mar vertiginoso,
con quien luego y a gusto se desposa.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

ISLA DE ENSUEÑO

La tierra donde he desembarcado
dejando atras mis cosas,
no es un lecho de rosas
por más que ya mi buque se halla anclado.
En ella viven personajes múltiples:
el pobre, el ignorante, el desvalido,
el serio intelectual, el niño, el viejo,
el científico, el tonto, el bobo, el necio,
al que le sobra amor y el que carece
de afecto, de ternura y sólo cuenta
con sus labios muriendo por un beso.
Vive también en ella el indigente
y aquel que sólo vive del desprecio.
Hay enfermos y tristes solitarios,
unos con una meta definida
y otros girando en círculos, constantes.

Y yo me encuentro ahí con mis anhelos,
como un Quijote sin su Rocinante,
sin escudero, sin su Dulcinea.
Con sueños de triunfante
me interno entre las vastas multitudes.

Llevo en mi corazón la plena dicha,
la plena libertad de aquel que sabe
lo que debe de hacer y lo que quiere,
la coherencia de vida, la paciencia
y la fe que ante toda prueba crece
sin cortapisas ni barreras.
Y llevo por igual como inquietudes
el deseo de servir, de involucrarme,
de convivir, de amar y de infiltrarme
en la esencia del alma del hermano.

Con lo poco que queda en mi mochila
y algo más que me han dado de regalo,
con las virtudes y con los valores
que Dios en mí ha impreso,
puedo entender que mi trabajo es arduo;
pero que no estoy sólo. Dios me guía.
Su gracia vivifica mis acciones.

En esta isla de ensueños multiformes,
polifacética como su gente
yo podré ser mejor y hacer mejores
a los demás, amigos del camino
y yo podré crecer igual con ellos
en un bello intercambio de valores.

En un lapso de diez años,
ya no seremos los mismos.
Algo habrá cambiado en el corazón de cada uno
y lograremos embellecer nuestra circunstancia.

Echaré a andar con inmensa fe
los valores que Dios me ha concedido,
los conjugaré a los otros, adquiridos,
y a los que encuentre por ahí en el alma
de mis hermanos todos, peregrinos,
hasta que juntos
en leal relación,
hallemos el tesoro escondido.
La isla ya no será la misma.
Ni ellos serán los de antes
y ni yo seré el mismo.
Ya nadie será igual.
Nos habremos superado y Dios estará feliz
de vernos realizados.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

miércoles, marzo 24, 2010

SIMBIOSIS MISTICA


Son tus caminos mis caminos
y es tu palabra mi alegría,
eres la luz para mis pasos,
eres mi pan de cada día.
Miro del cielo las estrellas
con sus veredas definidas
y el horizonte ilimitado
con sus distancias infinitas
y mi alma goza por tus obras
donde tu vida se adivina.
Cierto que soy del universo
una chispita que transita
como un remedo de lucero,
como una brasa que encendida
cruza el espacio y aparece
como la flor de una sonrisa.
Mi alma sedienta busca el agua
del manantial de tus delicias
y sólo en ti se encuentra a gusto
como los granos en la espiga.
Voy tras de ti, tras de tus huellas
que son a mi alma garantía
de salvación, de vida eterna
como tu santa eucaristía.



Soy en tu huerto flor abierta
que sin tu gracia se marchita,
sueño del cielo que me ofreces
y que me atrae y que me habita.
Soy esperanza que engrandece
mi corazón cuando palpita.
Soy solitario mar que canta
como las olas en la arcilla;
lágrima soy que se resbala
sobre mi pálida mejilla.
Deja Señor que te acompañe
por tus praderas y colinas
y que repose sin ambages
en tu costado mis fatigas.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC

HUIDA A EGIPTO



No mires atrás, María,
José, no mires atrás,
que viene tras de vosotros
Satanás.

¡Qué desierto más extenso!
¡Qué calor tan pertinaz!
Tiene mucha sed el niño;
María, ¿qué le darás?

Descansemos sólo un poco
debajo de ese eucalipto.
No. Ya pronto llegaremos
a Egipto.

Mira José, nuestro burro
el pobre no puede más.
¡Cómo añora el agua clara
y fresca del manantial!

Los ángeles escucharon
el peregrino clamor
y una lluvia provocaron
con amor.

Pudieron beber el niño,
la Virgen y San José
y el borrico sacó fuerzas
de su fe.

Mira José, nuestro niño.
Duerme, sonríe, reposa
y la Virgen castamente
guardó su botón de rosa.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC

domingo, enero 24, 2010

ORACION VESPERTINA


Tímidas gotas caen temerosas

en el jardín en donde se presiente
un germinar sin duda concerniente
al nacimiento de las nuevas rosas.

En los capullos laten mariposas
mientras que Dios se muestra complaciente
al ir perdiéndose por el poniente
anaranjadas nubes primorosas.

Yo mientras tanto las completas rezo
bajo el alero de mi techo frío
donde el silencio me arrebata el alma;

y puedo ver que el rostro del cerezo
canta lo mismo que me canta el río
que corre cerca con templada calma.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

S.O:S HAITIANO


Tu luz ¡oh luna pálida y lejana!
se oculta de repente bajo el velo
de nimbus que semejan terciopelo
e invaden tu belleza soberana.

El rezo que en mis labios se desgrana
y en ínclitos suspiros llega al cielo
no alcanza ni me sirve de consuelo
y toda imploración se torna vana.

¿En dónde estás, Señor? ¿por qué me escondes
tu rostro? mira cómo mis hermanos
haitianos mueren bajo los escombros.

Explícame por qué. ¿No me respondes?
Y el buen Jesús, librándose las manos
volvió a cargar la Cruz sobre sus hombros.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

ESTAS

Estás, Señor, lo sé. Mas, no te veo;
estás en el silencio y el sonido,
estás en mis recuerdos, en mi olvido,
estás en cada cosa que deseo.

Estás en cada verso cuando leo,
estás en mi oración si bendecido.
Estás en una cruz, estás herido,
estás en el rechazo del ateo.

Estás en mi interior y te presiento,
estás en mis afanes, mis desvelos,
estás entre mis dudas y certezas.

Estás porque te creo, porque siento
que estás cuando percibo tus consuelos
puliendo de mi amor las asperezas.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC



LA HORA DEL AMOR


Detenga ya la estrella su trajinar errante
sobre la humilde cueva en donde el niño nace.

Que la bondad del Padre se manifiesta ahora
tan infinitamente en un botón de rosa.

Apéense los reyes de sus cabalgaduras
y tórnese la nieve en cálidas espumas.

Llegó la luz al mundo como una sinfonía
y llegan los pastores también a toda prisa.

Descuélguense del cielo los ángeles felices
y pulsen suavemente sus místicos violines.

Llegó la luz al mundo, las sombras han huido.
La Virgen se desvive por arrullar al niño.

José se desespera cuando lo ve temblar
y el niño le sonríe surtiéndolo de paz.

Hasta la guiña un ojo como si le expresara:
"papá" no te preocupes. Aquí no pasa nada."

Afuera mientras tanto los tiernos corderillos
retozan en festivos y redoblados brincos.

Por fin llegó la hora de la misericordia.
Se escuchan ya los cantos seráficos de gloria.

Los cielos se deshacen en plumas que descienden
como gaviotas lánguidas que ya volar no quieren.

Feliz porque has creído cuanto te fue anunciado
¡Oh virgen, madre, cúbrenos también bajo tu manto!

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

DICEN TANTO DE TI



Hay quien dice que vives en las rosas,
en la arena del mar, en las montañas,
que te encanta la lluvia, que te bañas
en cualquier manantial de mariposas.

Otros dicen que vuelas y te posas
en la tela sutil de las arañas
y que el sol se detiene en tus pestañas
como perlas de luces milagrosas.

Dicen tanto de ti, tantas locuras,
que eres viento, lucero, flor o nieve.
Yo prefiero decir que estás conmigo

y aunque sean mis noches tan oscuras
sé que estás en la lluvia cuando llueve
y en mis labios estás si te bendigo.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC



viernes, enero 15, 2010

VIRGEN DE LA SOLEDAD



Flor de la tierra que al cielo
con tu luz iluminaras
y al mismo Dios cautivaras
con tu piedad y tu celo
ya que eres nuestro consuelo
y en nuestras penas dulzura
Madre de toda ternura
a tu ternura me fío
como hace la mar al río
en su desembocadura.

Dame tu amor, Madre mía,
y jamás me desampares.
No dejes que en mis pesares
a mi tristeza me engría;
llena de fe mi alegría
con sencilla austeridad.
Cubre con tu claridad
todas mis oscuridades
que son solo vanidades,
Virgen de la soledad.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


sábado, octubre 17, 2009

LOS PUERTOS DE TU AMOR



Aunque tengas tus brazos siempre abiertos
y tu frente de espinas coronada
y aunque toda tu sangre derramada
haya sido cual lluvia en los desiertos,

no es tu Reino, Señor, el de los muertos,
ni es la Cruz para siempre tu morada,
porque toda tu vida nos fue dada
para guiar nuestras naves a tus puertos.

Puertos son de tu Amor, de luz, de gloria
y de resurrecciòn y de bonanza
y el Espìritu Santo nuestro faro.

Es tu Cruz de los hombres la memoria
y tus brazos abiertos la esperanza
que nos hace sentir bajo tu amparo.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


EL MOTIVO DE MI FE


Aunque en amores poco persuasivo
resulta ser mi corazón, anhelo
con viva fe de tu bondad el cielo
que es de mi sed el principal motivo.

De esta prisión en donde estoy cautivo
como semilla oculta bajo el suelo,
quiero escapar y tanto me desvelo
que ya no sé vivir si en Ti no vivo,

Más que discursos racionales, gimo,
y más con lágrimas que con palabras
toco a tus puertas para que las abras.

Tú sabes ¡oh Señor! que me deprimo
lejos de Ti, sin brújula, vacío
igual que lejos de la mar el río.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN EL CIELO


Padre nuestro que estás en el cielo
y estás en la tierra y en todo lugar,
santifiquen tu nombre los hombres,
las flores del campo, los peces del mar
los peces del mar,
los peces del mar,
los peces del mar.


Santifíquenlo luna y estrellas
y el bello arco-iris, la lluvia al cantar,
la mañana, la tarde y la noche
y en el firmamento la luna al brillar,
la luna al brillar,
la luna al brillar,
la luna al brillar.


Haz que venga a nosotros tu reino
que es reino de vida de gracia y verdad;
que en la tierra al igual que en el cielo
rendidos estemos a tu voluntad,
a tu voluntad,
a tu voluntad,
a tu voluntad.


Danos hoy nuestro pan de cada día
que nos llene de fuerza y de valor.
Danos hoy nuestro pan Eucaristía
que es tu cuerpo y tu sangre, Señor.


Multiplícalo para nosotros
que seguimos tus pasos, Señor,
porque estamos hambrientos de Evangelio
buena nueva de paz y de amor.


Y perdónanos nuestras ofensas
como hacemos nosotros, Señor,
perdonando a quienes nos ofenden,
desterrando del alma el rencor.


No nos dejes caer en el pecado
ni nos dejes caer en tentación.
Del maligno, Señor, ven a librarnos
pues es tuyo nuestro corazón,
nuestro corazón,
nuestro corazón.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC

jueves, septiembre 10, 2009

MIEDO REVERENCIAL



Hàblame Tù de Ti, Virgen Marìa
porque yo no sè hablar de Ti ni còmo;
hàblame Tù de Ti cuando me asomo
a contemplar tu claridad de dìa.


El mismo miedo que Moisès sentìa
del Sinaì bajo el radiante domo,
a cuestas yo lo llevo sobre el lomo
de lo profundo de mi fantasìa.

Miedo a mirar aquella zarza ardiendo
que hace cubrir con estupor mi rostro
al intuir de Dios el gran misterio.

Miedo que en mì se queda repitiendo:
"hàgase en mì tu voluntad". Me postro
ante su Cruz en donde està su imperio.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC




A TU FAVOR ACUDO



Sòlo ante Ti mi corazón desnudo,
Madre del Verbo eterno, Virgen pía.
Sòlo de Ti mi corazón se fìa
pues eres Tú su protecciòn y escudo.


Aunque Satán arremetiese rudo
con infernal furor en contra mía,
si vas conmigo nada lograría,
por eso, Madre, a tu favor acudo.


Y puesto que eres todopoderosa,
déjame estar contigo. No te alejes.
Bajo tu manto cúbreme y escóndeme.


Dime que sí me cuidarás ¡oh rosa
mística! Tú que tanto me proteges,
háblame, Madre. Dí que sí. Respóndeme.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC




A QUIENES VIVEN DEL PASADO



La mies es mucha, los obreros pocos
y de esos pocos unos cuantos cuerdos
viven aùn atados a recuerdos
por lo que se equiparan a los locos.

Muy poca luz proyectaràn los focos
de esos obreros trastornados, lerdos,
que en vez de ovejas cuidaràn de cerdos
pues en lugar de testa tienen cocos.

Quizà por eso, cuando siembran nardos,
junto con ellos la cizaña crece
y los espinos de nefastos cardos.

Recibe cada quien lo que merece.
Si palos faltan sobraràn los dardos
y donde sobran noches no amanece.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

SER UNO CON TU SER


Ayúdame, Señor, a comprender
de tu revelación tanta grandeza.
Destierra de mi vida la tristeza
y déjame ser uno con tu Ser.

Soy ciego que tu gloria quiere ver,
soy pobre que te ofrece su pobreza.
Estriba en mi esperanza la certeza
de verte, pues Tú tienes el poder.

Por eso en mis momentos de alegría
o en esos de dolor y de aflicción
Tú puedes ayudarme, ser mi guìa

y ser el corazón de mi timón.
Así tu corazòn y el de María
seremos solamente un corazón.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

lunes, agosto 31, 2009

TU VOLUNTAD, SEÑOR


Tu voluntad, Señor, es mi sustento,

es mi verdad, mi luz y mi camino.
Tu voluntad mi gloria, mi destino
y en mis momentos de flaqueza, aliento.

Es claridad para mi entendimiento,
para mi sed de amarte, dulce vino.
Sólo ante Tí mi corazón inclino,
cúmplase en mí tu voluntad al ciento.

Cuando me acose la tribulaciòn
y estè cargado de aflicciòn y penas,
hàgase en mì tu voluntad, Dios mìo.

Si en tu proyecto está mi salvación
nada me importa estar entre cadenas
pues no de mí, sino de Tí me fìo.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


TUS PALABRAS SON DULCES


Tus palabras son dulces a mi oído,

un banquete de goces celestiales,
son alivios de penas y de males,
son, en fin, mi alimento preferido.

Si de tanto trajín estoy herido
por andar en caminos sepulcrales
y son tantos y tan descomunales
los pecados con los que te he ofendido,

Tú, Señor,como buen samaritano
de tu cielo desciendes a mi lodo
y pronuncias mi nombre con ternura.

Me levantas, me tomas de la mano
y en tus brazos encuentro mi acomodo
pues tu dulce bondad todo lo cura.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

viernes, agosto 14, 2009

¡OH MADRE, VIRGEN MARIA!


¡Oh Madre, Virgen María
que nos das al Salvador!
nunca nos niegues tu amor,
¡oh Madre, Virgen María!

Por donde ella caminaba
la gracia de Dios fluía.
Ni noches ni sombra había
por donde ella caminaba.

Todo lo que ella miraba
se cubría de belleza
y era un mundo de pureza
todo lo que ella miraba.

Hasta el sol se doblegaba
al paso de la doncella
que era Virgen y tan bella
que hasta el sol se doblegaba.

Ante ella, la misma luna
que le servía de alfombra,
era tan sólo una sombra
ante ella, la misma luna.

Ella siempre sonreía
porque con Dios siempre andaba,
y tanto, tanto lo amaba
que ella siempre sonreía.

Su sonrisa era oración,
su oración era sonrisa
y como a la flor la brisa,
su sonrisa era oración.

¡Ay, los mirlos, los canarios,
si la oyeran cuando canta...!
cerrarían su garganta,
¡ay, los mirlos, los canarios!

Se hizo esclava del Señor
para entregarnos su vida;
¡ay, nuestra Madre querida,
se hizo esclava del Señor!

Se hizo Madre, siendo Virgen
y Virgen fue siendo Madre.
Por un designio del Padre
se hizo Madre, siendo Virgen.

Obra fue del Santo Espíritu
su concepción milagrosa.
Se abrió el botón y fue rosa;
obra fue del Santo Espíritu.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC









NI LA CRUZ ME PESA



Siempre con la mirada en las estrellas
y en la pupila el fascinante asombro,
siempre en los labios con los que te nombro
una oración que anula mis querellas.

Una sonrisa al descubrir tus huellas
en medio de los cardos y el escombro
y una gloriosa Cruz que sobre el hombro
llena de fe mis inquietudes bellas.

Pesa la Cruz, lastima, cala, hiere;
pero al seguir tras de tus pasos muere
su pesadez y su cansancio y cesa

todo dolor y el peso se aligera.
Deja, Señor, que con tu Cruz me muera,
que al ir contigo, ni la Cruz me pesa.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC (Derechos reservados)

LA FE : REGALO DE DIOS




¿No quieres ver un lucero
que brilla por todas partes
y que vive tan lejano
para que nadie lo atrape?

Ven y verás cómo luce
que hasta parece un diamante;
ven a ver cómo a la noche
con su brillo la deshace.

Mira cómo se distingue
su luz fulgurante y grave,
tan solemne entre los astros
que parecen inclinarse

reverentes y sumisos
como vasallos leales,
al tiempo que parpadean
de júbilo en su homenaje.

Ven, corre, que llega el día
y ya no podrá mirarse
y como una flor sin agua
comenzará a marchitarse.

De luto estarán las nubes
rondando por todas partes
y de luto mis suspiros,
mi corazón y mi sangre.

Puede ser que el horizonte
con su arrebol de granate,
semeje brasas ardientes;
pero a punto de apagarse...

Ven pronto conmigo, amiga.
Ven pronto conmigo, madre.
Venga conmigo quienquiera
que quiera regocijarse.

Después de ver el lucero
ya no querrán ver a nadie,
porque después del amor,
después del amor...¡quién sabe...!

¿Cómo saber qué hay después
si no lo supimos antes?
¿Será que vive tan lejos
para que nadie lo atrape...?

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

miércoles, agosto 12, 2009

OFERTORIO


Señor: vengo a ofrecerte mi vida cotidiana,
horas largas de tedio, días llenos de lodo,
rutinas de una noche que añora la mañana,
mis sueños inconclusos, necesidad de todo.

Toma esta vida llena de innúmeros trajines,
de fatuas presunciones en mi alma almacenadas.
Esta alma que añorando tus místicos confines,
a Ti, mi Dios, eleva confiadas sus miradas.

¿A dónde iré, Dios mío, si mi vida prosigue
por las calles vacías en las cuales el mundo
como un mercado ofrece vagatelas ajenas?

Ven ya, Señor. La angustia de la nada me sigue,
me persigue la sombra de un amor infecundo
que se va a la deriva y acrecienta mis penas...

Heriberto Bravo Bravo SS.CC (Derechos reservados)

ANHELO DE DIOS

Escuchando una triste sinfonía
una noche de luna nacarada,
tu divina presencia presentía



y a través de los astros, tu mirada.
El murmullo del viento acompañaba
a la música aquella delicada



y al fundirse con ella sollozaba
con sollozos que al alma estremecían
a la par que su voz se propagaba.



¡Cuántas luces del cielo se prendían
como antorchas en largas procesiones
que en lejano horizonte se perdían!



¡Qué encontradas y santas emociones
suscitaban la música y el viento,
alejando inquietudes y tensiones!



Pude entonces llevar mi pensamiento
hacia el Reino de Dios. Cerré mis ojos;
la ventana cerré de mi aposento



y con viva intención caí de hinojos
invocando tu Amor con mis plegarias
y soltando la rienda a mis antojos.



Era un mundo de cosas sedentarias,

arraigadas en mí tan hondamente

como extensas raíces milenarias.



Se tornó aquella noche, de repente,
luminosa, radiante, inmaculada,
con un brillo sublime y envolvente.



En aquella mansión tan elevada,
una pléyade de ángeles había
como esencia en fulgores transformada.



Con mis ojos cerrados, no sabía

si dormido soñaba o si despierto

o era todo agitada fantasía.



Lo que puedo afirmar, porque es muy cierto,
es que, luego de abrirlos, la alborada
ya bañaba las rosas de mi huerto.



Ya no estaba la luna nacarada,
se dejó de escuchar la sinfonía;
pero pude aprender que tu mirada



en las rosas aquellas se encendía
y tu voz majestuosa persistía
en el hálito mágico del viento.



Heriberto Bravo Bravo ss.cc

viernes, julio 17, 2009

TENME, SEÑOR, ENTRE TUS MANOS


Tenme, Señor, entre tus manos, firme,
que aún no sé volar y tengo miedo.
Si Tú no vas conmigo, nada puedo
o puedo lastimarme y puedo herirme.

No pienso de tus manos desasirme.
Si Tú no vas conmigo, yo me quedo
Ordéname, que yo, no muevo un dedo.
Disculpa; pero no voy a rendirme.

Ya volaré cuando mi fe se imponga,
cuando tu amor lo sienta como mío
y nada tenga ya de qué dudar.

Entonces ya verás que se prolonga
mi vuelo como dócil, manso río,
que lleva sus corrientes a la mar.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC



domingo, mayo 03, 2009

EL MEJOR DE TUS INVENTOS




Gracias Señor porque le diste besos
a mis sedientos labios de caricias,
gracias pues sé que son de las delicias
a las que no les faltan aderezos.

Gracias por esos labios finos, gruesos,
que se estrujaron como las primicias
contra mis labios dando las albricias
del corazón a pasos más espesos.

Porque en mí florecieron ilusiones
cual florece la miel en los panales,
para el alma sustento de sustentos

y porque para unir los corazones,
son los besos tan prácticos y tales,
que es la parte mejor de tus inventos.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

jueves, febrero 19, 2009

SANTA VIRGEN Y MADRE


Santa Virgen y Madre, mi Señora,
a tu gracia me fío y a tu amparo.
Sé mi puerto, María, sé mi faro,
sé guardiana del alma que te implora.

Tú que fuiste en la cruz corredentora
con entrega total, con lo más caro
del amor maternal, yo te declaro
de mi amor la pobreza que me aflora.

Dulce Virgen María, no te alejes
nunca, nunca de mí. Guárdame Madre,
del maligno que ronda como fiera

esperando el segundo que me dejes.
Llévame con tu Hijo y nuestro Padre
y el Espíritu Santo cuando muera.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC




miércoles, enero 21, 2009

LO DICEN LUCERO Y ESTRELLAS




Te quiero. Lo dicen luceros y estrellas.
Tal vez te querría desde pequeñuelo.
Lo sé porque cuando miraba del cielo
las nubes, estaban tus ojos en ellas.

Voy siempre siguiendo tus místicas huellas
y en mis soledades encuentro consuelo
igual que de noche, cuando me desvelo
bajo los relámpagos, bajo las centellas.

Mas no fue tan sólo mi infancia dorada.
Te quise de niño y en mi pubertad
también yo te quise. Te sigo queriendo.

Llegó ya la tarde. Se fue la alborada.
Tu imagen asoma con la Navidad
y sigues en mi alma de nuevo naciendo.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC













VIAJERO DE LA LUZ




Doquiera tu presencia se adivina.
Tú tienes el poder. A ti la gloria.
Mi historia forma parte de tu historia
que sólo con tu gracia se ilumina.

Yo sé que siempre estás con quien camina
por más que a veces pierda la memoria
y escape de tu amor con perentoria
maldad que tus designios asesina.

Viajero de la luz, Dios de mi verso,
creador y redentor, mi bien amado.
No dejes, no, de amarme, dueño mío.

Yo sé que muchas veces me disperso.
Perdóname, Señor, pues he pecado.
No tomes tan a pecho mi desvío.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

PLEGARIA POR UNA AMIGA



Una de mis amigas, se siente deprimida
está, como decimos, pasando un trago amargo.
No entiendo qué le pase, Señor y, sin embargo,
yo sé que Tú lo sabes. Ve, sánale su herida.

Que mi oración le alcance para que cobre vida
para que sea alegre y deje su letargo.
Si de rezar por ella se trata, yo me encargo.
Tú cuídala, Dios mío y dale lo que pida.

Yo sé que Tú lo puedes hacer. Está en tu mano
sanarla. Sólo quiero que escuches mi oración,
pues no me gusta mucho que sufra algún hermano

y sé que a Ti tampoco te da satisfacción.
No dejes pues que sea tu sacrificio en vano
aquel que por nosotros sufriste en tu Pasión.

Heriberto Bravo Bravo

A JESUS CRUCIFICADO


Mira que yo pecar y Tú lo pagas
¡qué grande tu bondad, Jesús amado
que estás en esa Cruz por mi pecado
al tiempo que me guardas en tus llagas!

Bien sé que mis pecados son las dagas
que hieren tu cabeza, tu costado,
y estando como estás crucificado
de manos y de pies ¿qué quiero que hagas?

Tu sangre derramada me ennoblece,
tu sangre que es amor, amor eterno
me libra del dolor y de la muerte.

Señor, mi corazón te pertenece
pues tú lo liberaste del averno
y en gracia tu madero lo revierte

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

viernes, enero 16, 2009

EL SIGNO DE CAIN

¡Cuánta pena me dan los criminales,
los que siegan la vida del hermano!
¡Cuánta pena me da que el ser humano
pueda hacer lo que no los animales!

Cuánta pena me da que en infernales
actos nunca soñados por gusanos
asesinen y vivan tan ufanos
ignorando designios celestiales.

Llevan siempre en su frente la señal
de Caín y el rencor en su mirada.
No le temen a Dios porque no saben

nada, nada de Dios. Aman el mal.
Satanás es su sino y es su espada
y en el cielo sin duda que no caben.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

lunes, noviembre 10, 2008

PALABRA QUE TRANSFORMA



Nimbado con su larga cabellera
austera, ennoblecida y luminosa,
habló Jesús de amor, no de otra cosa
a aquella multitud en la pradera.

Es claro que cualquiera que lo oyera
sentía de su voz la milagrosa
influencia como siente cualquier rosa
la influencia de la luz en primavera.

Palabra por palabra penetraba
las almas de esperanza desprovistas
llenándolas de luz, de paz, de anhelo.

Por eso tanta gente lo buscaba,
judíos y gentiles comunistas
tenían sed de Dios, hambre de cielo.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC
















VIRUS EXTERMINADOR


Señor: mi corazón te necesita,
él ha sufrido múltiples atracos,
ya no me sube el agua a los tinacos
y apenas débilmente si palpita.

El virus del amor sin previa cita
de mí se apoderó y entre arrumacos,
extrajo la ternura de mis sacos
y el alma me dejo gris y marchita.

Ven pues, Jesús, Tú que eres el experto.
Ven pronto y restablece mis archivos.
Requiero a fondo un amplio formateo.

Si no me atiendes soy un hombre muerto
sin nada ya qué hacer entre los vivos
pues hombre sin amor, es un ateo...


Heriberto Bravo Bravo SS.CC

MARAVILLARSE


Ante el verso romántico y sencillo,
el que llega hasta el alma de las cosas,
el que tiene sus pausas melodiosas,
yo de plano, Señor, me maravillo.

Cuando canta en su jaula el pajarillo
cómo puedo quedarme indiferente,
si en sus trinos, Señor, estás presente
y en el canto monótono del grillo.

Todo lo has hecho bien. Son maravillas
las estrellas del alto firmamento,
mis deseos de amar, mi pensamiento
y mis sueños sin límites ni orillas.

Yo bendigo, Señor, tus creaciones
y tu amor infinito y tus bondades
y bendigo la sed de eternidades
la que nace de nuestros corazones.

Yo te alabo, mi Dios, y te bendigo
por las flores del campo, las montañas,
por tu lluvia de amor con que nos bañas,
por el mar, por el viento, por el trigo.

A Ti canto, Señor, cuando le canto
a los ojos divinos de la amada,
a la luz que origina la alborada,
a las nieves polares y a su encanto.

Y porque eres, Señor, tres veces santo
admirado de tantas maravillas,
te doy gracias, me pongo de rodillas
y de tanta emoción brota mi llanto.



Heriberto Bravo SS.CC
3/2007



UNA SENCILLA PLEGARIA


Te amo, Señor, desesperadamente;
pero también con plácida esperanza.
Te amo en la paz y te amo en la bonanza
y en lo violento te amo y en lo urgente.

Te quiero ver, Señor, entre la gente
y creo en Ti; pero mi fe no alcanza.
Ven por piedad, deploro tu tardanza.
Tu amor se esconde; pero no me miente...

Te quiero oír cuando el silencio canta,.
Quiero sentirte cuando mi alma llora
y poseerte cuando nada tengo.

Como la luz levante se levanta
dame tu luz ahora y en la hora
en que sin Ti, Señor, no me sostengo.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC

3/2007