miércoles, septiembre 12, 2007

PLEGARIA MARINERA



Dame, Señor, palabras para cantar tu gloria
y sé para mis pasos la rosa de los vientos;
que estén contigo siempre mi fe y mis pensamientos.
Sé faro de mi anhelo y luz de mi memoria.

Sé puerto donde pueda descansar mis fatigas.
Permite que mantenga mi oído siempre atento
para escuchar las voces del apacible viento
desde donde amoroso Tú siempre me bendigas.

Libérame, Dios mío, del mar de mis pasiones
y de los arrecifes donde encallar pudiera.
No dejes que mi brújula se torne traicionera
y pierda yo mi Norte por fatuas tentaciones.

Sé timonel que guíe mi barco con destreza
por las tranquilas aguas de tu bondad sublime
y en altamar no dejes que yo me desanime,
sino que tu presencia deshaga mi tristeza.

Haz ¡oh Señor! que cante la mística alabanza
que entonan sosegadas las olas de la mar
y que con ellas pueda tus glorias entonar
gozando anticipada tu bienaventuranza.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC


SI ESTE MUNDO



Si este mundo, Señor, fuera el reflejo
del amor primordial que le imprimiste,
si fuera mi ilusión como un espejo
de aquella voluntad con que lo hiciste.

Si fueran mis hermanos el cobijo,
sustento de mi fe y de mis fatigas,
habría en todas partes regocijo
en vez de peligrosas las ortigas.

¡Ah, si fuera tu mundo las espigas
rebosantes de grano fecundante,
caricias de tu amor siempre esplendente!

Pero hoy quedan en él sólo las migas
de un mal que nos atrofia, abochornante,
y nos lanza a vivir lo intrascendente.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


¡QUE AFORTUNADO SOY!






¡Qué afortunado soy
cuando el camino del Señor transito!
Mi alma lo alaba. Tengo un sólo grito
lleno de júbilo y de amor: ¡BENDITO!
¡Bendito el Dios Amor, al que me doy!


Privilegiado soy cuando recorro
las sendas que el amor me enseña y traza.
Yo voy tras el Señor, mi mejor caza,
mi esperanza, mi paz y mi socorro.


El consejo de impíos ya no sigo;
la senda del pecado me es extraña.
La propuesta del mundo ya no engaña
mi corazón. Mi corazón que es trigo
inmolado en el ara de la vida.
Mi corazón que está por una herida
traspasado de amor.


Ya no me siento
de los burlones en su banco injusto.
Estar con el Señor ¡Ese es mi gusto!
Sujetarme a sus leyes, mi contento.


No temo más que algún daño me ocurra
pues, escogí en verdad, la mejor parte.
El Señor es defensa y es baluarte
y sus sabios consejos me susurra.


Ya no tropezaré sobre la piedra;
aferrado al Señor como una hiedra,
en sus brazos encuentro mi acomodo.
Estar sin El es no poseer nada.
Estar con El, es poseerlo todo.


Las leyes del Señor son como un árbol
plantado junto a un río caudaloso,
follaje esplendoroso
a cuya sombra mi cansancio cede.
Mi corazón sin Dios no puede nada.
Mi corazón con Dios, todo lo puede.


¡Qué afortunado soy!
¡qué privilegio
compartir con mi Dios su trono regio!
Abandonar los juicios del impío,
no sucumbir frente a su trampa inmunda,
ni vivir a su lado,
y habitar una tierra que, fecunda,
abre heridas de amor a mi costado.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC




LOCURA DE AMOR



Loco estoy por locuras asediado
mientras todas mis flores se marchitan
y chillan mis pasiones, gimen, gritan
queriéndome volver a mi pecado.

Loco de amor, herido, trastornado
por el amor de un Dios que me fulmina,
por ese amor eterno que me inclina
al milagro de luz de su costado.

Yazgo en el halo que a su paso vierte
haciendo más ligeras mis cadenas
y más superficiales mis pisadas.

¡Qué triste está mi espíritu! ¡qué penas
sufren las almas siempre enamoradas,
desde su nacimiento hasta su muerte!


Heriberto Bravo Bravo SS.CC


SONETO INGENUO



Te quiero amar, Dios mío, con locura,
con ardiente pasión, con fe violenta
;pero sabes muy bien que una tormenta
de inconciencia me empapa de amargura.

¿Cómo lograr amarte con ternura
cuando sabes muy bien que quien intenta
emprender cualquier cosa, por ventura
,caminar sin sentido lo contenta?

¿No debe de tener un buen maestro
que le muestre el camino paso a paso
de la vida, durísima palestra?

Quiero pedirte, como poco diestro
en el arte de amar, si tiene caso,
que me mandes, Señor, una maestra...

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


OMNIPRESENCIA



Te puedo ver, Señor, como en la oruga
se puede presentir la mariposa;
te puedo percibir donde la arruga
se torna en tersa piel y luminosa.

La estrella te refleja y venturosa
la luna al resplandor que se le fuga,
consigue iluminar la triste fosa
y logra despertar a la tortuga.

Estás en cada mar y en cada gota,
en cada pensamiento, en cada idea;
en cada espeso bosque, en cada pino,

en cada pájaro que al viento flota,
en el ágil reptil que serpentea
y en las huellas que sigo del camino.

Heriberto Bravo Bravo. SS.CC


LO QUE MAS ME CUESTA


Me cuesta decirte, Señor, que te siento

tan lejos, tan cerca, tan fuera y tan dentro;
no sé si eres agua, no sé si eres viento,
si estás en mi orilla o estás en mi centro.


Me cuesta hondamente decir que te quiero.
Decir que me quieres ya nada me cuesta.
No sé si soy falso o quizá tan sincero
que el llanto confundo con ansia de fiesta.


Me cuesta decirte que te amo de veras,
porque las palabras se pierden al viento,
o son muy ambiguas o son muy rastreras.


Mas siempre he sufrido con el desaliento
de ver cuánto te amo y tal vez ni te enteras
y ver que me muero con mi sentimiento.




Heriberto Bravo Bravo SS.CC




ANHELO DE DIOS

Escuchando una triste sinfonía
una noche de luna nacarada,
tu divina presencia presentía

y a través de los astros, tu mirada.
El murmullo del viento acompañaba
a la música aquella delicada

y al fundirse con ella sollozaba
con sollozos que al alma estremecían
a la par que su voz se propagaba.

¡Cuántas luces del cielo se prendían
como antorchas en largas procesiones
que en lejano horizonte se perdían!

¡Qué encontradas y santas emociones
suscitaban la música y el viento,
alejando inquietudes y tensiones!

Pude entonces llevar mi pensamiento
hacia el Reino de Dios. Cerré mis ojos;
la ventana cerré de mi aposento

y con viva intención caí de hinojos
invocando tu Amor con mis plegarias
y soltando la rienda a mis antojos.

Era un mundo de cosas sedentarias,
arraigadas en mí tan hondamente
como extensas raíces milenarias.

Se tornó aquella noche, de repente,
luminosa, radiante, inmaculada,
con un brillo sublime y envolvente.

En aquella mansión tan elevada,
una pléyade de ángeles había
como esencia en fulgores transformada.

Con mis ojos cerrados, no sabía
si dormido soñaba o si despierto
o era todo agitada fantasía.

Lo que puedo afirmar,porque es muy cierto,
es que, luego de abrirlos, la alborada
ya bañaba las rosas de mi huerto.

Ya no estaba la luna nacarada,
se dejó de escuchar la sinfonía;
pero pude aprender que tu mirada

en las rosas aquellas se encendía
y tu voz majestuosa persistía
en el hálito mágico del viento.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC



DANOS TU PAZ Y TU CONCORDIA



(Al querido pueblo argentino)




Danos, Señor, tu paz y tu concordia,
prendas de amor que abatan nuestros males,
paciencia y humildad en la discordia,
justicia a nuestros ayes siderales.

Escucha nuestro grito doloroso
lleno de incertidumbre y desconfianza.
Atiende a nuestro empeño sin reposo
de amarnos más viviendo tu Esperanza.

Sácanos de esta crisis putrefacta
que a tantos nos desquicia y nos desvela
y hunde a nuestra Nación en la violencia.

Es tu Pasión, ¡oh Dios! que nos impacta
por el hombre, la que se nos revela
en esta llaga de la humana ciencia.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC



ESTÁ MI ALMA SEDIENTA



De tu costado abierto
ha florecido un manantial de vida,
pese a que estabas muerto.
¡Oh magnífica herida
que a todos a beber de ella convida!

Está mi alma sedienta
de esa fuente de amor de tu costado.
Ya nada la contenta
ni tan ansiosa ha estado,
ni tiene ya en su afán otro cuidado.

Añora la salida
de este cuerpo que la ata a lo terreno;
ni quiere ya más vida
que el reposar sereno,
sin anclas y sin lazos y sin freno.

Las aguas de la tierra
nunca su ardiente sed
podrán saciarle;será constante guerra
debiendo de buscarle.
Dale tu luz para que pueda hallarle.

¡Oh dulce Jesús mío!
Viéndote ahí clavado se acrecienta
de mi alma el desvarío.
Sin Ti mi sed aumenta.
Dame a beber de tu agua que apacienta.

Los nexos terrenales
sólo me hablan del bien que se me esconde
y se cifran mis males,
mientras la tierra ronde,
en buscar sin saber cómo ni dónde.

Mi corazón se duele
con gran dolor por no encontrar tu fuente.
¡Ay! Déjalo que vuele
con un deseo ingente
allá donde el dolor ya no se siente.

Allá donde tu vida
da origen a la Vida y se reparte;
¡Oh misteriosa herida
que vino a lacerarte
para que de ella a todos puedas darte.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


SOLO TU AMOR

La vasta tierra,

el horizonte todo
;la brisa, el mar azul
el cielo inmenso:
polvo de polvos,
torbellino intenso;
SOLO TU AMOR ME SACA DE MI LODO...

La ciencia humana,
del saber el rango,
la metafísica con sus teorías,
un cementerio oscuro...
alegorías.
SOLO TU AMOR ME SACA DE MI FANGO.

Los pueblos todos,
ritos y oblaciones;
los animales y
las flores bellas:
polvo de polvos
como las estrellas.
SOLO TU AMOR ME DA SATISFACCIONES.

La moraleja y el refrán,
el lema;todo el calor se mis disertaciones
son una nada en mis meditaciones.
SOLO TU AMOR PERSISTE EN MI POEMA.

Y porque el mundo es
una porquería
y se hacen normas,
se elaboran leyes
y pasa el tiempo ygózanse los reyes,
y porque soy un loco enamorado:
SOLO TU AMOR ME EXENTA DE PECADO.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


CONFESOR DIVINO



Estaba ciego de tanto
rondar la noche.En sus ojos
sólo sombras y rastrojos
nebulosos. El quebranto
tenebroso y el espanto
de las sombras. El vacío
del abismo y aquel frío
que hasta el llanto frena y cuaja
y que al lama desencaja
y la envuelve en desvarío.

Su pupila dibujaba
pinceladas de ansiedades,
mil siluetas de beldades
ponzoñosas...y soñaba
que la vida se escapaba
como un ave, como un preso
sigiloso. El embeleso
de un amor insospechado,
más allá de su pecado
vislumbraba. Fue por eso

que una tarde de Verano
como tantas otras, vino
a la orilla el camino
arrastrando el cuerpo. En vano
alargaba aquél su mano
suplicante. Quien pasaba,
de sus ojos se mofaba.
Gira en vano su cabeza
cual tratando con presteza
de mirar al que injuriaba.

Y así un día y otro día
aquel ciego, Bartimeo,
asediado del deseo
de mirar, se repetía:
"¡oh gran Dios! esta agonía
de nacer para la muerte,
el vivir sin conocerte
me calcina y me devora
la razón. Mi alma te implora
:¡quiero verte! ¡quiero verte!"
Y Jesús, el Nazareno
que pasaba entre la gente,
se detuvo de repente
siempre atento y siempre bueno,
manteniéndose sereno
ante el tétrico alarido.
En su rostro el sol prendido
parecía detenerse
y su amor a estremecerse
ante el hombre arrepentido.

"Dí: ¿qué quieres, Bartimeo?
ciego amor de nacimiento.
He escuchado tu lamento,
tu dolor y tu deseo;
dí, ¿qué quieres, Bartimeo?"
De rodillas en el suelo
pedregoso, sintió el cielo
y apoyado en tosca vara,
levantó su fe y su cara
ya sin sombras, ya sin velo.
Escarbando en su conciencia,
gruesas lágrimas rodaron
de sus ojos y arrancaron
suavemente la clemencia
al Señor de la existencia.

"¡Quiero ver, Señor! ¡que vea!
exclamó entre la asamblea
singular y amotinada,
aquella alma atormentada
por las sombras. "Es muy fea
una vida en el pecado,
sin tu Reino, sin tu Gloria;
una vida sin historia
y en tinieblas atrapado...

"Y Jesús, ensimismado,
levantó su mano al cielo.
Una Cruz trazó en su vuelo
absolviendo al indigente.
El murmullo de la gente
era un Salmo de consuelo.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC





LA TEMPESTAD CALMADA


Jesús subió a la barca mecida por las olas
y dijo a sus discípulos
con voz que envidia el viento:
"Pasad a la otra orilla"
y entre las barcarolas,
los incondicionales,se hicieron mar adentro.

Y mientras navegaban,
templado y firme el brazo
y remos de esperanza
se hundían en la mar,
durmióse la ternura
después de un breve lapso,
cansado de milagros y tanto trajinar.

Mil nubes borrascosas
formaron remolinos
horrendos, agitados y lúgubres. El mar
tornóse en torbellino
de miedo repentino.
La barca hacía giros a punto de encallar.

Aquellos hombres rudos sintieron mil temores
y fueron del Maestro
del sueño a despertar.
"Maestro: ¡Perecemos!"
gritaron; y las flores
abrieron sus corolas
sobre el enhiesto mar.

El viento y el oleaje amainaron dócilmente.
Cejaron en su furia y regresó la paz.
Entonces El les dijo
con voz que el alma siente,
mientras maravillados
miraban a la mar:

¿Y vuestra fe? ¿Qué es de ella?
¿Estará en una estrella?
¿Estará en una rosa, pendiente de un rosal...?
"Si los mares y el viento le obedecen
-dijeron-nuestra fe está contigo, Señor,
Acéptala...

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

















SOY MUY AFORTUNADO

Soy muy afortunado porque cuento contigo,
porque Dios ha querido que recorramos juntos
un camino que nunca, ni vivos ni difuntos
nos separe, lo mismo que la espiga y el trigo.

Soy muy afortunado y al buen Dios lo bendigo
porque tus sentimientos son también mis asuntos.
Ellos llegan a mi alma como datos adjuntos
que al abrirlos me llenan de calor y de abrigo.

Soy muy afortunado por saber comprenderte,
saber que me comprendes y sentir tu cariño
porque en ti yo confío como confía un niño

y por saber, amiga, que aunque no pueda verte,
tú jamás me abandonas sino que me acompañas
bien por simas profundas o por altas montañas.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC



MURMULLO ORACION

Qué no me falte la hogaza, Señor,en mi pobre mesa,
ni una choza donde pueda resguardarme de los vientos ;
ni me falte tu presencia donde estén mis pensamientos,
que si Tú conmigo vienes, lo demás ya no interesa.

Sé en mis luchas mi baluarte, mi muralla, mi dehesa,
sé la luna de mis noches, de mis ratos macilentos.
Que un rayito de tu gracia toque al fin mis sentimientos,
que si vienes Tú conmigo, ya mi cruz apenas pesa.

Soy tu sangre derramada sobre el mar, sobre el desierto,
flor abierta en la alborada de tu amor, tu fiel soldado.
Soy abeja que se nutre de las mieles de tus flores.

De las naves fatigadas de tus mares soy el puerto,
paladín de tus amores soy el más enamorado
y si vienes Tú conmigo son mis brazos redentores.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC



MI VIDA ES UN SANTUARIO


La pompa de jabón tornasolada
que viene y va llevada por el viento
asciende y cae y sube y baja y siento
la sensación del alma enamorada.

Después entre la hierba queda en nada
al estallar como mi sentimiento
y ya no es más. ¿Acaso el desaliento
anegará mi vida consagrada

con su existencia breve y pasajera?
Nunca será. Mi vida es un santuario
donde se adora a Dios eternamente.

No ocurrirá jamás de tal manera
porque es mi pecho santo relicario
donde María siempre está presente.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


LEVANTA EL CORAZÓN

Miedo a la vida, miedo a amar y miedo
angustia existencial, loca locura
siembran la pena, pena que perdura
mientras que me repita: "ya no puedo"

No puedo más. Mejor aquí me quedo.
No doy un paso más. Es insegura
la dicha y es un sueño la ventura
y entre la duda más y más me enredo.

¡Pobre mortal enfermo, sin bandera,
sin la luz de la fe, sin Patria y nombre
con la herida letal que hiere al hombre...

!Levanta el corazón que Dios te espera.
Ama, razona, sirve, canta y ora.
Deja a tu alma sentir que Dios la adora.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC




NO DEJES DE MIRARME...


Encendiste la llama de mi espíritu triste
con tu sola presencia, con tu sola figura
e hiciste de mi vida la más bella escultura
con tantas bendiciones con que me bendijiste.

Ya estaba mi amargura como un maligno quiste
colándose en mis venas y en toda mi estructura
y al derramar tu gracia sobre mi desventura
huyeron mis tristezas nomás porque me viste.

Bendita tu mirada, Señora, siempre sea;
en ella se recrea mi corazón a solas
lo mismo que en los mares se recrean las olas.

No dejes de mirarme, por más que no te vea.
Si Tú me ves, me siento seguro y protegido
y lleno de tu gracia, María, y bendecido.




Heriberto Bravo Bravo SS.CC



OJALÁ...

Ojalá no se canse de iluminar el sol.
Ojalá que regrese cada vez que se vaya.
Que a las nubes matice con el suave arrebol,
y que el mar nunca deje de besar a la playa.

Quiera Dios que la luna vestidita de saya
salga todas las noches con su luz de farol
y que estén muy atentas por si se les desmaya
las benignas estrellas con su burdo overol.

Ojalá no se canse de trinar el canario,
de tañer la campana que nos llama al rosario
ni Jesús que se canse de bajar al altar.

No se canse la abeja de crear dulces mieles
ni se cansen los niños, ni se cansen los fieles
de rezar y que nunca yo me canse de amar.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC


LA CASA DE MI PADRE

Llegó Jesús al templo por la dorada puerta
a celebrar la Pascua; pero se sorprendió.
Un olor sofocante subió hasta su garganta
y un desquiciante estrépito a su oído aturdió.

Se encontró con aquella profanación abierta
donde todos gritaban, insultaban, reñían,
los chillidos de aquellos vendedores de ofertas
entre voces de ovejas y bueyes se perdían.

Jesús subió las gradas incrédulo, solemne,
en medio del barullo de aquella turba impía
y su divino rostro tan lúcido e indemne
se endureció de pronto y en ira se encendía.

Vió por ahí unos trozos de cuerda despistados
y los trenzó temblando y un látigo formó
y comenzó a blandirlo sobre desconcertados
cambistas cuyas mesas al suelo derribó.

Rodaron las monedas, volaron las palomas,
balaron las ovejas con sórdido clamor.
Olían a pecado y a fétidos aromas
aquellos mercaderes; a estiércol y temor.

¡Fuera, fuera con esto! gritaba el Nazareno.
La casa de mi Padre es casa de oraciones
y ustedes la han trocado sin fe, sin luz, sin freno
en antro de negocios y en cueva de ladrones.

Y continuaba dando violentos latigazos
mientras retrocedían buscando la salida.
El celo por la casa del Padre daba trazos
de ser un celo santo, sin tasa, sin medida.

Muy pronto el atrio inmenso quedó mudo y vacío.
Jesús estaba solo, jadeante, sudoroso
y lo envolvió el silencio y el viento caluroso
llevaba su plegaria: "¡perdónalos, Dios mío...!

Heriberto Bravo Bravo SS.CC




viernes, septiembre 07, 2007

BUSCANDO A DIOS

¿Qué será de los ángeles que vuelan

casi a ras de las olas en los mares?
¿Qué será cuando dejan los altares
y en las noches oscuras se desvelan?

¿Qué será cuando nada, nada anhelan
sino andar visitando colmenares
y se roban la miel de los azahares
y la miel de tus labios aún celan?

¿Qué será de las nubes aburridas
que descienden en busca de aventuras
y en las cimas se posan de los montes?

Así son nuestras almas, nuestras vidas,
siempre en busca de Dios, de sus dulzuras,
ensayando distintos horizontes.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC





A DIOS LE CONSTA...


En mi lecho no hay flores ni hay aromas extraños

ni hay en mi austero cuarto candelabros de plata,
sólo una foto antigua, quizá de alguna ingrata
con la que tal vez pude gozar algunos años.

Mis pasos fueron llanos, ausentes de peldaños,
mi vida estuvo anclada casi de forma innata
allá donde la luna de magia se retrata,
donde se desvanecen oscuros desengaños.

A Dios le consta, claro, y espero que así sea
que yo traté de amarlo con todos mis sentidos,
que por su amor anduve más lúcido que loco,

pues fui como las olas del mar, como marea.
Mis versos fueron cantos de pájaros heridos
que sueñan en su nido y mueren poco a poco.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC





EL INFIERNO DEL ODIO

Cuando la fuente del amor se apague
y el hombre grite de dolor y tedio,
cuando Satán con belicoso asedio
por las ciudades y los pueblos vague.

Y cuando nadie, nadie ya te trague
y no halles más para tu mal remedio,
desesperado buscarás un predio
donde tu pobre corazón se halague.

Y no hallarás más que devastaciones
y soledad y llanto y agonía.
Desesperado buscarás quién te ame

o a quién amar y a plena luz del día
nadie vendrá cuando tu voz lo llame
y así andarás hasta que te perdones.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


PERDONADO

En una larga, larga travesía

plena de magia de tu periferia,
como la sangre corre por la artería
yo recorrí tu candorosa vía.

Pude sentir tu fuego que me ardía
debilitado por mi vil miseria,
porque tu amor, Señor, es cosa seria
y exige más de lo que te ofrecía.

Aún así, tan descorazonado,
nunca dudé de tu piedad, Dios mío
y continué buscándote en las sombras.

Hoy a tu amor me siento incorporado,
pese a mi mal y pese a mi desvío
porque te escucho cada que me nombras...

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


PARADOJA DEL AMOR

Fue por amor, lo sé, que descendiste,

divino orfebre desde el alto cielo.
Fue por amor y fue por mi consuelo
que tantas bendiciones me trajiste.

Fue por amor, porque de amor heriste
mi pobre corazón con tanto celo
que sólo por amor amar anhelo
los sueños que en el alma me encendiste.

Mi mundo por amor está gimiendo.
Mi mundo por amor está clamando
y el peso de tu Cruz está sintiendo.

Empero, mi Señor, yo no comprendo
por qué si te amo aún sigo pecando,
por que si me amas Tú, sigo sufriendo...

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


TE AMARÉ...

Te amaré mientras viva sin tardanza,
te amaré con profunda consistencia.
Te amaré, mi Señor, con la conciencia
del que sabe vivir de la esperanza.

Te amaré sin ambages ni mudanza.
Te amaré con ternura y transparencia.
Te amaré, mi Señor, con la insistencia
de quien quiere alcanzarte y no te alcanza.

Una línea poética navega
paralela al amor de donde nace,
musical y perfecta y silenciosa.

Es el alma, Señor, que se te entrega
exhalando suspiros como lo hace
a los rayos del sol la bella rosa.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC



BAJA YA DE TU CRUZ

Un extraño en el mundo soy apenas

y de extraños espíritus rodeado.
Un extraño que vive encadenado
al designio sutil de tus cadenas.

¿A qué extraño planeta me condenas
donde puedo ser víctima del Hado?
¿Cómo puedes ahí, crucificado,
liberarme del hambre de las hienas?

Baja ya de tu Cruz. Ven, que de cierto
te requiere el redil de tus ovejas.
Ven y checa si no te falta alguna.

Que no suene mi voz en el desierto
donde extraño seré si Tú me dejas
entre tantas estrellas como luna.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


martes, septiembre 04, 2007

SOLO PUEDES HALLARLA DE RODILLAS

El levanta los ojos como inquieto,
como ansiando encontrar alguna estrellla,
la que tenga más brillo, la más bella,
porque quiere escribirle algún soneto.

Pero el cielo es tan vasto que es un reto
el poderla encontrar, el dar con ella.
Todas tienen de Dios como esa huella
que es de Dios un raquítico boceto.

El se pone a rezar. Baja la vista.
Cierra entonces los ojos resignado
y una lágrima anega sus mejillas.

Conmovido el Señor le da una pista
a aquel pobre poeta enamorado:
"SOLO PUEDES HALLARLA DE RODILLAS..."

Heriberto Bravo Bravo SS.CC



domingo, septiembre 02, 2007

EXTASIS

Hondo misterio que ilumina el día,
rayo de luz arrebatado al vuelo
reposa sobre mí tras la agonía
que inunda mi alma y la remonta al cielo.

Flecha divina al corazón apunta
y frena sus latidos al instante;
después, al corazón de Dios se junta
ya más tranquilo, estable, sollozante.

El mismo Cristo mi dolor retira,
enjuga el llanto que el suspiro muerde.
Llega la noche cuando el sol expira
y el rayo aquel de luz también se pierde.

Acaba mi oración. Abro los ojos.
Mi espíritu sereno, mi alma goza
mientras descubro que aún estoy de hinojos
abrazado a la Cruz donde El reposa..

.Heriberto Bravo Bravo SS.CC





SI DIOS NOS CONCEDIERA

Si Dios nos concediera compartir nuestras vidas
y beber en la copa de una misma ilusión,
y fundirnos en uno sin abrirnos heridas
y vivir embriagados y en constante ascensión.

Si Dios nos concediera caminar por el mundo,
entonando felices una misma canción
y mostrando a la gente nuestro gozo profundo
con la clara conciencia de nuestra comunión,

andaríamos presto por el bello sendero
soñadores y amantes aspirando una flor
tras las huellas divinas del amor trascendente.

Si Dios nos concediera te diría:"TE QUIERO"
con un grito de gozo tan estremecedor
que nadie escucharía por ser tan estridente.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC



EL POEMA DE TOMAS APOSTOL

Con tus brazos abiertos
y tus manos clavadas
y esa aureola de espinas
que perfora tus sesos;
con tu piel desangrada
por las llagas llagadas,
desgarrada a tal grado
que revela tus huesos.

Con tu cuerpo maltrecho,
tu mirar sin reflejos
y tus pies apostados
en la sólida Cruz,
sólo puedo mirarte
mi Señor, desde lejos
y me cuesta creerte
que eres Tú nuestra luz.

Ya ni tienes palabras.
Ya tu voz se ha apagado.
Todo ya nos lo diste,
todo ya lo entregaste.
Como Tú lo dijiste:
TODO SE HA CONSUMADO
y entre tus asesinos
moriste y nos dejaste.

Sólo falta una lanza
que tu pecho taladre
y que el sol pierda brillo
y en tinieblas nos deje;
que se burlen los necios
ignorando a tu Madre
y que yo del Calvario
cada vez más me aleje.

No es posible creerte
si me quedo en la Cruza
mirar cómo juegan
los sicarios tus ropas
a los dados. ¿Qué quieres?
Soy tan débil, Jesús,
que hasta temo que piensen
que ya soy de sus tropas.

¿Cómo quieres que crea
si te has muerto lo mismo
que se mueren las madres,
que se mueren los niños;
si al marcharte me dejas
en un tétrico abismo
donde nacen las sombras
y se pierden cariños?

Cuántas veces dijiste
mi Señor, que Tú eras
el Camino, la Puerta,
la Verdad y la Vida
y por eso es que nadie
se esperaba que fueras
a dejarnos tan solos
y sufrir tu partida.

Aún recuerdo
ese día que te vi y me elegiste
para ser de los doce
que anduvieran contigo.
Fue una tarde de Otoño
cuando me sedujiste
y después de tres años
me llamaste tu amigo.


Te admiré tantas veces
como a un rey, como a un mago.
Dominabas los mares,
devolvías la vista
a los ciegos y luego,
al pescar en el lago
yo pescaba contigo,
te seguía la pista.

¿No recuerdas aquella
multitud que corría
tras de Ti, cautivada
por tu santa doctrina?
Solamente de oírte
con qué amor se encendía
como un fuego en el alma
que hoy, al irte, declina.

Yo por Ti dejé todo.
Me sentí tan amado
como nunca esperaba
que me amaran jamás.
Y te amé como a nadie,
me sentí tu soldado,
el más fiel de los hombres
que jamás hallarás.

Pero ahora, Maestro,
con tus manos clavadas
y esa aureola de espinas
que perfora tus sesos,
con tu piel desgarrada
por las llagas llagadas,
descarnada a tal grado
que revela tus huesos;


con tu cuerpo sin vida,
tu mirar sin reflejos
y tus pies apostados
sobre sólida Cruz,
sólo puedo mirarte
mi Señor, desde lejos,
pues me cuesta el creerte
que Tú seas mi luz.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC