miércoles, septiembre 12, 2007

MI VIDA ES UN SANTUARIO


La pompa de jabón tornasolada
que viene y va llevada por el viento
asciende y cae y sube y baja y siento
la sensación del alma enamorada.

Después entre la hierba queda en nada
al estallar como mi sentimiento
y ya no es más. ¿Acaso el desaliento
anegará mi vida consagrada

con su existencia breve y pasajera?
Nunca será. Mi vida es un santuario
donde se adora a Dios eternamente.

No ocurrirá jamás de tal manera
porque es mi pecho santo relicario
donde María siempre está presente.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


1 comentario:

Anónimo dijo...

Nunca dejes de escribir... Dios te ha regalado un don especial!