viernes, septiembre 07, 2007

PERDONADO

En una larga, larga travesía

plena de magia de tu periferia,
como la sangre corre por la artería
yo recorrí tu candorosa vía.

Pude sentir tu fuego que me ardía
debilitado por mi vil miseria,
porque tu amor, Señor, es cosa seria
y exige más de lo que te ofrecía.

Aún así, tan descorazonado,
nunca dudé de tu piedad, Dios mío
y continué buscándote en las sombras.

Hoy a tu amor me siento incorporado,
pese a mi mal y pese a mi desvío
porque te escucho cada que me nombras...

Heriberto Bravo Bravo SS.CC


No hay comentarios: