martes, agosto 28, 2007

DEL CIELO A LA TIERRA

Entona el firmamento su canto más radiante,
las lámparas celestes desplazan su belleza
vertiginosa, rauda, con celestial destreza,
cruzando eternidades en un solemne instante.


Los tiernos lucerillos me invitan a que cante
con ellos y les digo que no con la cabeza,
en tanto que extasiado contemplo la grandeza
de Dios en cada estrella que gime rutilante.


El alma se me sale del cuerpo.Ya quisiera ser
una de esas bellas estrellas singulares,
y recorrer espacios y conocer lugares


y pregonar las glorias de Dios. ¡Si sólo fuera
no más que alguna estrella fugaz feliz sería
y yo sería tuyo...y tú serías mía...



Heriberto Bravo Bravo SS.CC




domingo, agosto 26, 2007


CRUZ LUMINOSA



Siento tu luz hiriéndome los ojos
desde la cruz donde tu cuerpo yace
y una invasión de penas se deshace
en el icor de tus tormentos rojos.


Siento tus llagas, siento tus despojos
como el dolor que al corazón oprime
donde el aroma de tu sangre exime
de la sanción al pecador. Abrojos


apresurados llagan tu hermosura
y a la belleza de tu cuerpo insultan.
Todo mi ser entonces se estremece


y en el poema de tu azul locura
donde los hombres su bajeza indultan
siento de amor la sed que se engrandece.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC



GRACIAS TE DOY SEÑOR

Gracias te doy Señor, día con día
cuando el sol aparece en las montañas
porque sé que Tú siempre me acompañas
y eres luz en mis noches de agonía.

Te doy gracias en la melancolía
del milagro de amar con que me bañas,
por el llanto que cuelga en mis pestañas
cuando pierdo la paz y la alegría.

Gracias ¡oh mi Señor! porque se esconde
tu presencia a mis ojos y se vela
mi sendero que en ansia se convierte.

Yo te busco, Señor, y no sé dónde
encontrarte. Se apaga mi candela
y mi vida confundo con la muerte.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC



jueves, agosto 23, 2007

MILAGRO DE AMOR

El camino por el que ando
se rompió, como mi lira,
y entre los cientos de ovejas
yo soy la oveja perdida.

Entre cañadas oscuras
llenas de abrojos y espinas,
se ha quedado mi alma sola,
triste, rendida, vacía.

¡Oh Jesús siempre clemente
con las almas abatidas!
deja en el redil las otras
y ven a darme tu vida.

Cárgame sobre tus hombros,
venda con tiento mi herida;
úngeme con el aceite
de tu bondad sin medida.

Me han asaltado las sombras
de las dudas indecisas.
Robáronme posesiones
y dejáronme en cenizas.

Creyeron que estaba muerto
e ignoraron que vivía
en lo más hondo de mi alma
la fe que me reivindica.

A la mitad de mi noche
llegaste Tú, como brisa.
"Vamos: levántate y anda"
me dijiste ya sin prisas.

Soñé con resurrecciones,
manantiales de agua viva
que manaban de tus llagas
como cascadas divinas.¡

Qué hospitalarios tus brazos!
¡qué paz en ellos se asila!
En tu Corazón, el mío
ya sólo por Ti suspira.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC




SI POR IR AL DESCANSO

Si por ir al descanso te me olvidas
o te olvidas de mí cuando mi sueño,
no me dejes dormir. Abreme heridas
como las tuyas. Atame a tu Leño.

No quisiera dejar de bendecirte,
ya que sólo contigo soy mi dueño.
Ven conmigo, Señor. No quieras irte;
déjame amarte, que a tu amor me empeño.

Si he de dormir que esté mi amor abierto
en constante oración y vigilante,
en el que puedas encontrar reposo.

Permite ¡oh Dios! que me halle el sol despierto
como virgen prudente que, anhelante,
espera la llegada del esposo.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC




DE CREADOR A CREATURA

Te abres como las rosas día a día
en pliegues de ternura iridiscente,
con tanta plenitud y tan ingente
que el sol se posa en ti con armonía.

Tus pétalos son una sinfonía
de amor y de ternura omnipresente,
un canto de bondad que el alma siente
lo mismo que un reguero de ambrosía.

¿Qué viento, qué fulgor, que rayo trajo
de tu poder la creación al alba
que de creador quisiste ser creatura?

¿Por qué viniste, Amor? ¿por qué tan bajo
sabiendo que en la tierra y a mansalva
tu vida no podía estar segura...?

Heriberto Bravo Bravo SS.CC




TE ESPERO, MI SEÑOR...

Ebrio de la emoción mi canto llano
va para ti que el corazón desgranas
en profusión de notas tan arcanas
que con el mismo Dios se dan la mano.

Yo canto para ti desde temprano.
Me falta inspiración, me sobran ganas.
Mantengo abiertas todas mis ventanas
para que llegues y resulta en vano.

Aún así, vacío, proyectado
hacia las sombras de mi desventura,
jamás estoy del todo derrotado

porque mantengo la esperanza pura
de la ilusión en donde estoy anclado
como San Juan en una noche oscura...

Heriberto Bravo Bravo SS.CC






miércoles, agosto 22, 2007

POR TODA UNA ETERNIDAD


Con mi barco de la fe,
en la mar de tu bondad,
por toda una eternidad
yo, Señor, navegaré.
Siempre gloria yo daré
a tu excelsa majestad.
Por toda una eternidad
tu grandeza alabaré.



En el mástil prenderé
mi bandera de piedad.
Por toda una eternidad
de tu luz me encenderé.


Nunca más le temeré
a ninguna enfermedad.
Por toda una eternidad
la salud encontraré.


En el barco de mi fe
yo tendré seguridad.
Por toda una eternidad
ningún daño temeré.


¡Gloria a Dios! exclamaré
y a su inmensa potestad.
Por toda una eternidad
mi canción repetiré.


Con tus ángeles tendré
una mística amistad.
Por toda una eternidad
a sus huestes me uniré.


Con asombro miraré
que se anula mi ansiedad
por toda una eternidad,
en el barco de mi fe.


De tu luz me bañaré;
No habrá más oscuridad.
Por toda una eternidad
con tus santos brillaré.


Uno de ellos yo seré
y con magnanimidad,
por toda una eternidad
de tu amor disfrutaré.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC









IL RUMORE DI UNA FOGLIA CHE CADE





Era así, cristalina y silente;
su belleza era así, clara y bella.
Si la vieras, tal vez en la estrella
tú podrías pensar, de repente.



Era de esas que el alma presiente
como un rayo de luz y en su huella,
como todos prendábanse de ella,
se quedaba el amor floreciente.



Era azul como un mar transparente,
sin doblez y sin mancha. Era pura,
con aquella pureza que atrae,



dulce, tierna, pacíficamente,
con igual sutileza y ternura
del rumor de una hoja que cae.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC






SEÑOR: MI VIDA ES TUYA.



Y fue cuando aún me hallaba en el vientre materno,
fue cuando con tu soplo divino me alentaste,
fue cuando, aún informe, mi corazón tomaste
para que desde entonces aspirara a lo eterno.


Allí, en aquella cueva de amor le fuiste dando
perfil a mis entrañas y ordenando mis huesos,
Allí por vez primera pude sentir tus besos
y muy poquito a poco me fui configurando..

También allí escuchaba los cantos de mi madre,
aquellas alabanzas con las que proclamaba
lo mucho que te amaba y lo mucho que me amaba
y allí sentí el cariño de aquel que fue mi padre.
Y yo te daba gracias nadando en la placenta
como un experto buzo, como un pez en el agua,
allí en aquel nidito desde donde se fragua
la vida en sus principios, desde donde se alienta
el ser y cobra forma de luz y se parece
a Ti, pues a tu imagen lo hiciste y semejanza.
Por eso desde entonces yo tuve la esperanza
de amarte a Ti y de amarte como se lo merece


un Rey, un Dios que a todos, a todos sin medida,
nos da su misma vida y en todas sus criaturas
esparce las bondades de todas sus dulzuras
con esa gracia inmensa por todos conocida.


Y si mi vida es tuya desde su origen mismo,
si es tuya mi esperanza y mi fe y mi corazón,
por qué me dejas solo y no escuchas mi oración,
más hoy que me persiguen las sombras del abismo...


Soy tuyo y Tú lo sabes. A Ti me debo todo.
y además, no lo olvides, Tú así lo decidiste.
No te elegí yo a ti; pero Tú me elegiste.
No dejes pues, Dios mío, que me embarre en el lodo.


No dejes que me acocen como lobos hambrientos.
Sé mi guardián, mi guía, mi Pastor, mi refugio.
no dejes que utilicen el amor como efugio
quienes de mí se burlan y de mis sentimientos.


Señor: mi vida es tuya. Mi vida está en tus manos.
y aunque camine a veces por cañadas oscuras,
haz que no sienta miedo porque mis desventuras
yo sé que corresponden sólo a mis sueños vanos...


Heriberto Bravo Bravo SS.CC
























QUE DIOS LOS BENDIGA.

Felices los pobres, los que necesitan
de Dios porque sólo con Dios ellos cuentan.
Felices los pobres, los que no se inventan
dioses que no escuchan por más que les gritan.



Felices los pobres, los que reconocen
que Dios es su todo, su esencia y su vida;
aquellos que siguen la "senda escondida"
que muy pocos sabios del mundo conocen.



Felices aquellos que sufren y lloran
al ver que en los planes de Dios, el Calvario
es un caminar con Jesús necesario
y aceptan con gusto su Cruz y la adoran.



Felices los hombres que lloran y que hallan
en Dios su consuelo, su dicha y descanso;
aquellos que saben que Cristo es remanso
de paz para el alma doquiera que vayan.



Felices aquellos que son perseguidos
porque aman y buscan amar la justicia;
los que la rescatan de toda inmundicia
poniendo en su empeño sus cinco sentidos.



Felices los hombres humildes, heridos
por la prepotencia de los arrogantes,
porque ellos serán al final los triunfantes,
los más encumbrados, los enaltecidos.



Felices, felices los de alma sencilla;
aquellos que siembran y que en su labranza
trasmiten al prójimo paz y esperanza
llevando en sus almas de amor la semilla.



Felices aquellos que a Dios le confían
sus sueños, sus años, su hogar, su familia.
Que viven pendientes de Dios y en vigilia,
poniendo su esfuerzo en aquello que ansían.



Que Dios los bendiga, porque han comprendido
que son el fermento en la harina del mundo
y saben amar con amor tan profundo
como quien se sabe de Dios elegido.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC




DICEN QUE LOS QUE MUEREN



Dicen que los que mueren dan tanta pena,
porque nadie por ellos puede hacer nada.
Dicen que son como aves en desbandada,
semejantes al viento sobre la arena.


Dicen que si se mueren y hay luna llena
hallarán que su senda está iluminada
y sembrada de flores y perfumada
y que su alma por ello no se condena..


.¿Que decir de los tristes? Yo, por ejemplo,
que estoy solo en el mundo y sin compañía.
Nadie puede hacer nada por mi tristeza.


Sólo tengo el consuelo de entrar al templo
y ofrecerla a la Santa Virgen María
y ella, a cambio, me llena de fortaleza.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC





PARADOJA



Señor: Tú eres camino y sin embargo,
caminas junto a mí, dejas tus huellas;
si tienes sed te doy un trago amargo
y eres mi luz y la de las estrellas.


Me buscas, me acorralas, me sondeas.
No me puedo esconder pues siempre me hallas.
Si me alejo de Ti me zarandeas,
si grito,bondadosamente callas.


No obstante y que eres luz, en raro juego
que me apena y el llanto me revienta
cercenándome el alma por el centro,
buscas la compañía de este ciego
que si se atrasa, a tu clamor se alienta
y si se pierde, sales a su encuentro...


Heriberto Bravo Bravo SS.CC



DULCE MADRE




Dulce Madre, Señora de los cielos,
coronada de gloria y esplendores,
Madre Virgen, amor de los amores,
portadora de todos los consuelos.


No te alejes de mí que me desvío
como un niño indefenso y vacilante;
no te aparte de mí ningún instante
que a tus brazos maternos me confío.


Tu mirada de mí nunca la apartes.
Soy un pobre y cansado peregrino
siempre expuesto a perderme en el camino.
Ven conmigo, Señora, a todas partes.


Quiero, Madre, que siempre me despejes
el sendero que a Cristo me conduce,
garantía de amor que paz produce
y que nunca jamás solo me dejes.


Tú que llenas de luz mi entendimiento
con tu sola presencia y con tu encanto,
Tú que, en fin, me proteges tanto, tanto
y que apagas la sed de mi sediento
corazón, como madre verdadera,


haz ¡oh Virgen María, dulce Madre!
me bendigan Jesús, igual que el Padre
y el Espíritu santo, a donde fuera
Amén...



Heriberto Bravo Bravo SS.CC


domingo, agosto 19, 2007


ROGATIVA


Pienso, Señor, que al dialogar contigo,
yo que soy una esponja de inquietudes,
seré de tus favores un testigo
y espejo de la luz de tus virtudes.


Soy árido terreno suplicante
que busca la dulzura soberana
del agua de tu fuente y que, anhelante,
suplica con su sed samaritana.


Dame siempre a beber del agua pura
de la fuente de amor de tu costado
que no colma mi sed y sí la aumenta.


Cómo añoro vivir de la dulzura
de tu gracia y vivir enamorado
de tu amor que se inventa y se reinventa.




Heriberto Bravo Bravo SS.CC






RACIOCINIO


Señor: el mar azul y el agua amarga,
la Cruz, los clavos, la pesada carga,
el inhóspito mundo donde vago
náufrago de ilusiones, el estrago,


la fatiga, el cansancio me doblegan
y se ensanchan mis llagas y me ciegan
las pasiones. Conoces mi batalla,
la encrucijada artera donde se halla


el alma agónica que evade ansiosa
la muerte de toparse con la fosa
de tener que morir a cada paso.


Se derrumba mi sed en frágil vaso
y encuentro que mi vida tormentosa
es tu misma Ascensión esplendorosa...


Heriberto Bravo Bravo SS.CC



CRUCIFIXION Y MUERTE.


Estaba crucificado
su cuerpo tan contrahecho,
sin gracia, sin hermosura,
extenuado y sin aliento.


Una enramada de espinas
le perforaba los sesos,
y su sed le atormentaba
más que la sed del desierto...


¡Cómo temblaban sus labios
por el dolor entreabiertos,
labios que otrora anunciaran
mensajes claros y nuevos!


¡Qué pena deba mirarlo!
pena que aún no lo entiendo,
por qué conducía a mi alma
a verlo sólo de lejos...


La sangre se le encostraba
en sus lacerados miembros.
Sangre y polvo,polvo y sangre
se aferraba a sus cabellos.


¡Oh, qué paisaje tan triste!
¡qué cuadro tan más horrendo!
Su túnica se jugaban
a los dados los plebeyos.


Un llanto se confundía
con las burlas de los necios
y una Madre sollozaba
con el dolor más acerbo.


De vez en cuando un suspiro
profundo, cortado y hueco.
Por los aires aletean
los zopilotes y cuervos.

Ya viene la muerte impía.
La muerte viene corriendo.
Quiere matar a la Vida,
quiere matar a su dueño.

No lo permita mi Dios
que yo muerto no lo quiero.
Si su palabra es la vida,
su silencio es un veneno...¡

Habla, Señor! ¡no te calles!
Dime algo, buen Nazareno.
El sol ocultó su brillo,
rasgose del templo el velo;


los muertos resucitaron
y trepidaron los suelos.
Dios Padre manda a sus ángeles
quiten trabas al Averno.


Y entonces Tú, que no puedes,
interrumpes tu silencio:
"Por favor ¡oh Padre mío!
¡No les vayas a hacer eso......


ellos no saben lo que hacen.
Perdónalos, Padre bueno.
Dale valor a mi Cruz,
a mis clavos y al flagelo;


dale valor a mi sangre
que he derramado por ellos...
!¡Ah, qué bondad tan divina
clama por los bandoleros!


Yo dejo correr mis lágrimas.
Me arrodillo ante el misterio
de Jesús crucificado,
que al expirar en la Cruz,
abre las puertas del cielo.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC








MILAGRO DE AMOR

El camino por el que ando
se rompió, como mi lira,
y entre los cientos de ovejas
yo soy la oveja perdida.


Entre cañadas oscuras
llenas de abrojos y espinas,
se ha quedado mi alma sola,
triste, rendida, vacía.


¡Oh Jesús siempre clemente
con las almas abatidas!
deja en el redil las otras
y ven a darme tu vida.


Cárgame sobre tus hombros,
venda con tiento mi herida;
úngeme con el aceite
de tu bondad sin medida.


Me han asaltado las sombras
de las dudas indecisas.
Robáronme posesiones
y dejáronme en cenizas.


Creyeron que estaba muerto
e ignoraron que vivía
en lo más hondo de mi alma
la fe que me reivindica.


A la mitad de mi noche
llegaste Tú, como brisa.
"Vamos: levántate y anda"
me dijiste ya sin prisas.


Soñé con resurrecciones,
manantiales de agua viva
que manaban de tus llagas
como cascadas divinas.¡


Qué hospitalarios tus brazos!
¡qué paz en ellos se asila!
En tu Corazón, el mío
ya sólo por Ti suspira.


Heriberto Bravo Bravo SS.CC







INTERCESION






Señor: dale una estrella de tu cielo
que venga a iluminar sus tristes ojos
y que brillo le dé a sus labios rojos.
Arranca de su faz el negro velo



que la cubre de sombras y de duda.
De tu gracia, Señor y a sus destellos,
en sus ojos podré mirarte. En ellos
ya no habrá esa actitud gélida y ruda...



Y entonces ¿por qué no? percibiría
todo el amor que siento yo por ella,
todo el amor que su belleza inspira.



¡Si notarlo pudiera...! ¿qué diría?
Anda,Señor, regálale una estrellas,
¿No ves que está sin luz y no lo mira?



Heriberto Bravo Bravo SS.CC


FIAT



Señor: se empieza a abrir la blanca rosa
que ayer era semilla de esperanza,
con cierta timidez y a semejanza
de mi plegaria siempre fervorosa.



Era un rosal tu gracia esplendorosa
sembrado en el jardín de mi tardanza.
Mi libertad pulsaba la balanza
de tu ternura sacra y generosa.



Llamabas a mi puerta y ¡qué tardío
mi corazón en responder! ¡qué frío
a tu reclamo siempre me mostraba!



Hoy mi "FIAT" te doy con valentía,
con la humildad que le valió a María
enamorar al Dios al que adoraba.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC





sábado, agosto 18, 2007


QUEDATE CON NOSOTROS



Venían decepcionados,
irritados, fatigados
con un sabor a fracaso
en su boca y en sus ojos,
casi arrastrando los pies
entre polvos y rastrojos
recordando los sucesos
recientemente pasados.



Habían roto los hilos
con su entorno y sus amigos
y al ocaso regresaban
a Emaús, un pueblo oscuro
y vulgar a descansar,
habiendo sido testigos
de la muerte del Señor
en aquel madero duro.



Aún el sol iluminaba
con sus rayos luminosos;
pero en su alma ya vivían
una noche anticipada.
¡Cuántas lágrimas vertían
sus marchitos y llorosos
ojos tristes! ¡cuánta, cuánta
cuánta angustia acumulada!



Por aquel camino largo
como su desilusión,
semejante al desencanto
que a sus almas abatía,
poco hablaban y contaban
de una absurda aparición
de unos ángeles a algunas
de las damas, se decía...



Uno a uno conversaban
de sus sueños destrozados,
mientras un extraño nudo
se enroscaba en sus gargantas
recordando al Nazareno
por quien fueron cautivados,
por sus obras y milagros
y palabras siempre santas.



Solitario por instantes
pareciera aquel camino,
triste igual que la tristeza
y el dolor que ellos sentían.
Mas, de pronto un caminante,
-Dios amante y peregrino-
se acercó poquito a poco
para oír lo que decían.



Sin vigor, malhumorados
los dos hombres no querían
conversar con nadie. Entonces
imprimieron a su paso
rapidez, porque pensaban
-por lo menos lo creían-
que partir con los extraños
el dolor, no tiene caso.



Pero he aquí que la alegría
le dio alcance a la tristeza.
-¿De qué vais charlando juntos
por el árido camino?
¿Qué albergáis en vuestras almas
que no cabe en la cabeza?-
preguntó amistosamente
aquel nuevo peregrino.



Y sus pasos detuvieron...
detuvieron los latidos
de sus tristes corazones
abrumados de amargura
a tal punto que estuvieron
casi a punto y decididos
a ignorar al peregrino
y ocultar su desventura.



Uno de ellos preguntole
como haciéndole un reproche:
"¿es que tú eres extranjero?
¿qué no ves lo que ha ocurrido?
¿qué no sabes que las sombras
de la más oscura noche,
sin la luz de su Evangelio
con su muerte se ha vertido?



""Era un hombre y un profeta
poderoso y muy querido;
pero ha sido condenado
por sus jefes religiosos
quienes lo han crucificado
sin rodeos, sin sentido
cual si fuera alguno de esos
malhechores peligrosos."...



y nosotros que esperábamos
que tal vez él sería
el que nos liberaría
del Imperio y de sus leyes,
y entre todos los que andábamos
con él ya se corría
el rumor de nominarlo
nuestro rey: el Rey de reyes."...



Es verdad que unas mujeres
que su tumba visitaron
y aún algunos de los nuestros
que también con ellas fueron,
al llegar ante el sepulcro
ni lo vieron ni lo hallaron
y de todos los que fueron
ni lo hallaron ni lo vieron...



"Fue haste entonces que los ojos
de los dos se iluminaron
con el rostro de quel hombre,
de aquel santo peregrino
que les dijo, mientras ellos
asombrados lo escucharon
porque fue para su angustia
como un bálsamo divino:



-¡Ah, qué poco comprendéis
la Escritura! ¡Cómo os cuesta
el creer lo que los múltiples
profetas anunciaron:
que el Mesías padeciera;
que su muerte, aunque funesta,
abriría los portones
de los cielos, que cerraron



los pecados de los hombres!
¡y qué tardos os mostráis
para aceptar los designios
del Creador!
¡Cómo no queréis andar
entre espinas y entre cardos
si cerráis vuestros oídos
a la vida y al amor...!


****** ****** ******


Les habló de muchas cosas,
del gran sueño del Amor
y de cómo Dios, amando,
poco a poco fue plasmando
tras la creación del hombre,
con ternura la mejor,
una Alianza sin fronteras
y un camino sin dolor.



Les habló de los Profetas,
los Patriarcas y la flor
y del mar y las estrellas
y del pueblo de Israel;
de la fe, de la plegaria
de su Padre y del favor
que a los hombres nos haría
al enviar al Emmanuel...



y de cómo Aquél, su Hijo,
nos amó profundamente
hasta dar su vida toda
por nosotros en la Cruz.
Mas, los hombres, de una forma
por demás irreverente,
prefirieron las tinieblas
y las sombras a la luz...



Y guardó silencio entonces
aquel dulce peregrino
cuando el sol en el Poniente
parecía agonizar.
E hizo entonces ademán
de seguir por el camino;
pero sólo de escucharlo
quién lo puede abandonar.



NO TE VAYAS...le dijeron.
Ven, comparte nuestro pan.
Ya la tarde está cayendo.
llega ya el anochecer.
Si te vas, hay muchos riesgos...
por ahí te asaltarán.
Si te quedas con nosotros
te podremos proteger.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC