miércoles, marzo 24, 2010

SIMBIOSIS MISTICA


Son tus caminos mis caminos
y es tu palabra mi alegría,
eres la luz para mis pasos,
eres mi pan de cada día.
Miro del cielo las estrellas
con sus veredas definidas
y el horizonte ilimitado
con sus distancias infinitas
y mi alma goza por tus obras
donde tu vida se adivina.
Cierto que soy del universo
una chispita que transita
como un remedo de lucero,
como una brasa que encendida
cruza el espacio y aparece
como la flor de una sonrisa.
Mi alma sedienta busca el agua
del manantial de tus delicias
y sólo en ti se encuentra a gusto
como los granos en la espiga.
Voy tras de ti, tras de tus huellas
que son a mi alma garantía
de salvación, de vida eterna
como tu santa eucaristía.



Soy en tu huerto flor abierta
que sin tu gracia se marchita,
sueño del cielo que me ofreces
y que me atrae y que me habita.
Soy esperanza que engrandece
mi corazón cuando palpita.
Soy solitario mar que canta
como las olas en la arcilla;
lágrima soy que se resbala
sobre mi pálida mejilla.
Deja Señor que te acompañe
por tus praderas y colinas
y que repose sin ambages
en tu costado mis fatigas.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC

HUIDA A EGIPTO



No mires atrás, María,
José, no mires atrás,
que viene tras de vosotros
Satanás.

¡Qué desierto más extenso!
¡Qué calor tan pertinaz!
Tiene mucha sed el niño;
María, ¿qué le darás?

Descansemos sólo un poco
debajo de ese eucalipto.
No. Ya pronto llegaremos
a Egipto.

Mira José, nuestro burro
el pobre no puede más.
¡Cómo añora el agua clara
y fresca del manantial!

Los ángeles escucharon
el peregrino clamor
y una lluvia provocaron
con amor.

Pudieron beber el niño,
la Virgen y San José
y el borrico sacó fuerzas
de su fe.

Mira José, nuestro niño.
Duerme, sonríe, reposa
y la Virgen castamente
guardó su botón de rosa.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC

domingo, enero 24, 2010

ORACION VESPERTINA


Tímidas gotas caen temerosas

en el jardín en donde se presiente
un germinar sin duda concerniente
al nacimiento de las nuevas rosas.

En los capullos laten mariposas
mientras que Dios se muestra complaciente
al ir perdiéndose por el poniente
anaranjadas nubes primorosas.

Yo mientras tanto las completas rezo
bajo el alero de mi techo frío
donde el silencio me arrebata el alma;

y puedo ver que el rostro del cerezo
canta lo mismo que me canta el río
que corre cerca con templada calma.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

S.O:S HAITIANO


Tu luz ¡oh luna pálida y lejana!
se oculta de repente bajo el velo
de nimbus que semejan terciopelo
e invaden tu belleza soberana.

El rezo que en mis labios se desgrana
y en ínclitos suspiros llega al cielo
no alcanza ni me sirve de consuelo
y toda imploración se torna vana.

¿En dónde estás, Señor? ¿por qué me escondes
tu rostro? mira cómo mis hermanos
haitianos mueren bajo los escombros.

Explícame por qué. ¿No me respondes?
Y el buen Jesús, librándose las manos
volvió a cargar la Cruz sobre sus hombros.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

ESTAS

Estás, Señor, lo sé. Mas, no te veo;
estás en el silencio y el sonido,
estás en mis recuerdos, en mi olvido,
estás en cada cosa que deseo.

Estás en cada verso cuando leo,
estás en mi oración si bendecido.
Estás en una cruz, estás herido,
estás en el rechazo del ateo.

Estás en mi interior y te presiento,
estás en mis afanes, mis desvelos,
estás entre mis dudas y certezas.

Estás porque te creo, porque siento
que estás cuando percibo tus consuelos
puliendo de mi amor las asperezas.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC



LA HORA DEL AMOR


Detenga ya la estrella su trajinar errante
sobre la humilde cueva en donde el niño nace.

Que la bondad del Padre se manifiesta ahora
tan infinitamente en un botón de rosa.

Apéense los reyes de sus cabalgaduras
y tórnese la nieve en cálidas espumas.

Llegó la luz al mundo como una sinfonía
y llegan los pastores también a toda prisa.

Descuélguense del cielo los ángeles felices
y pulsen suavemente sus místicos violines.

Llegó la luz al mundo, las sombras han huido.
La Virgen se desvive por arrullar al niño.

José se desespera cuando lo ve temblar
y el niño le sonríe surtiéndolo de paz.

Hasta la guiña un ojo como si le expresara:
"papá" no te preocupes. Aquí no pasa nada."

Afuera mientras tanto los tiernos corderillos
retozan en festivos y redoblados brincos.

Por fin llegó la hora de la misericordia.
Se escuchan ya los cantos seráficos de gloria.

Los cielos se deshacen en plumas que descienden
como gaviotas lánguidas que ya volar no quieren.

Feliz porque has creído cuanto te fue anunciado
¡Oh virgen, madre, cúbrenos también bajo tu manto!

Heriberto Bravo Bravo SS.CC

DICEN TANTO DE TI



Hay quien dice que vives en las rosas,
en la arena del mar, en las montañas,
que te encanta la lluvia, que te bañas
en cualquier manantial de mariposas.

Otros dicen que vuelas y te posas
en la tela sutil de las arañas
y que el sol se detiene en tus pestañas
como perlas de luces milagrosas.

Dicen tanto de ti, tantas locuras,
que eres viento, lucero, flor o nieve.
Yo prefiero decir que estás conmigo

y aunque sean mis noches tan oscuras
sé que estás en la lluvia cuando llueve
y en mis labios estás si te bendigo.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC



viernes, enero 15, 2010

VIRGEN DE LA SOLEDAD



Flor de la tierra que al cielo
con tu luz iluminaras
y al mismo Dios cautivaras
con tu piedad y tu celo
ya que eres nuestro consuelo
y en nuestras penas dulzura
Madre de toda ternura
a tu ternura me fío
como hace la mar al río
en su desembocadura.

Dame tu amor, Madre mía,
y jamás me desampares.
No dejes que en mis pesares
a mi tristeza me engría;
llena de fe mi alegría
con sencilla austeridad.
Cubre con tu claridad
todas mis oscuridades
que son solo vanidades,
Virgen de la soledad.

Heriberto Bravo Bravo SS.CC