miércoles, marzo 24, 2010

HUIDA A EGIPTO



No mires atrás, María,
José, no mires atrás,
que viene tras de vosotros
Satanás.

¡Qué desierto más extenso!
¡Qué calor tan pertinaz!
Tiene mucha sed el niño;
María, ¿qué le darás?

Descansemos sólo un poco
debajo de ese eucalipto.
No. Ya pronto llegaremos
a Egipto.

Mira José, nuestro burro
el pobre no puede más.
¡Cómo añora el agua clara
y fresca del manantial!

Los ángeles escucharon
el peregrino clamor
y una lluvia provocaron
con amor.

Pudieron beber el niño,
la Virgen y San José
y el borrico sacó fuerzas
de su fe.

Mira José, nuestro niño.
Duerme, sonríe, reposa
y la Virgen castamente
guardó su botón de rosa.



Heriberto Bravo Bravo SS.CC

No hay comentarios: